el hombre que era un charco…

Una amiga
nos contó que una vez conoció a un hombre que bebía tanto líquido que hubo
 un momento en que se encharcó. “No será para tanto, Diana”.
Quisimos comprender que tanto líquido bebía el buen hombre que sudaba
como si fuera a convertirse en líquido, que parecía que fuera de agua.
“No”, contestaba ella, seriamente. “No me estáis entendiendo;
me refiero a que vi cómo se encharcaba”. “¿El pulmón, acaso? ¿Tuvo un encharcamiento”,
 decía alguno, probando suerte. ella movía con fuerza de un lado a otro la cabeza,
 negando con rotundidad. “Sencillamente se encharcó: era un hombre y dejó de ser
un hombre para ser un charco”. Yo quise entenderla, pero la mayoría de los que escuchaban
ponían caras extrañas, hablaban por lo bajo, intentando explicarse cómo podía ser eso,
 qué es lo que nuestra amiga quería decir, y por eso se perdieron la explicación de cómo
consiguieron recoger al charco que era un hombre o al hombre que era un charco.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s